Ame d'artiste (1924) Script

Alma de artista 1924 Cinedrama creado y realizado por Germaine Dulac, según la obra de Chr. K. F. Molbeck.


Reparto


Londres, festividad de Navidad.


Helen Taylor se ha convertido rápidamente en la actriz favorita del teatro londinense.

Morris, el padre de Helen, su consejero en la escena y en la vida.

Un ferviente admirador, Herbert Campbell.


Philipps, director del teatro.

...Y su principal accionista, lord Stamford.


"¡No elegido!"


Tal vez diréis, al leer este verso: '¡Otro inoportuno!'. Mas nadie sabe, madame, que un poeta inoportuno os ha dado su alma, y que una de vuestras miradas es todo un universo.

Sois vos la Belleza, el Encanto, el Dolor. Sois Beatriz, Margarita, Ofelia, en un soplo de sueño o de ardiente locura. La multitud, arrodillada, es, para vos, un solo corazón.


"Me gustaría encontrar a mi poeta desconocido. Me pregunto cómo será."

"Su poeta, querida amiga, tiene el buen gusto de vivir en un bonito rincón donde mañana podremos ir en coche si así usted lo desea."


"Dígnese aceptar este regalo de Navidad."


"Así que estás de rodillas delante de esa pécora!"

"Le ruego que me disculpe, pero esta noche celebramos la fiesta en casa."


Edith, la mujer de Herbert Campbell.

Madame Spencer, madre de Edith.


"Esto es lo que recibes por haberte casado con un escritorzuelo inútil. Gasta todo lo que tú tienes, pero es incapaz de traer ni un céntimo."

La fiesta en casa.


"Pequeña, sé solamente una gran artista y no juegues, como hacen las otras mujeres, con las joyas y los corazones."


Los lanceros del Tasse.


"Oh, papá, qué bonito paseo."

Al talento maravilloso de Helen Taylor, dedico esta obra. Herbert Campbell.


"El cristal roto, papá."

"Me parece normal que Herbert venga con nosotros a la iglesia."

"¿El pensamiento de un poeta no es una oración?"


"Señor Campbell, sentía curiosidad por conocer a mi poeta."


"Usted... ¡usted aquí!"


"Milord, proteja esta obra, ¡la primera que me dedican!"

"Deje su manuscrito en el teatro. Yo llamaré la atención del director sobre la obra."


"Pensaba que los poetas tenían el pelo largo y llevaban gafas. No está mal del todo."


"Deja a Herbert tranquilo. Es libre."

"¡No permitiré que recibas en mi casa a chicas del teatro!"


"Ya que estamos así, buscaré otra vivienda."

"Para poder recibir tus bellas amigas..."

"Aquí la vida se ha vuelto imposible. No puedo soportarlo más."

"Tú quieres acercarte a miss Helen Taylor. ¡Yo no soy tonta!"


"Venga, consuélate. Si se va de casa, ¿de qué dinero vivirá?"


Ha venido el amigo de la casa.


"Es usted exquisita, y no otras que conozco."


Éxtasis.

Y lord Stamford siempre atento...

"Ha perdido la cabeza y se comporta como un niño."

Celos.

Lord Stamford apenas se recuperaba de estas bromas de mal gusto cuando...

"Bebo a vuestra salud, especie de viejo Adonis."


"A fe que esta bonita escena se repite..."


"Estos chicos me dan calor..."

"No pierda su tiempo en leer esa obra de Campbell. He cambiado de idea."


Cuando los invitados se han ido.


"Las alegrías del arte deberían bastarte, pequeña. El amor... ¡cuántas lágrimas!"


"Sabía que volverías."

"¡Mi pobre querido!"


"Edith, hemos de divorciarnos."

"Acuérdate." Y se acordaba...


"Ten piedad de mí, Edith!"

"¿Ella tendrá piedad?"

Ya que no podía poseer su amor, ¿por qué luchar?


"Te doy la libertad."


Primera gran decepción.

National Theatre. Querido señor, Le rogamos que reciba el adjunto manuscrito de 'Alma de artista' que, por desgracia, no podemos leer ahora mismo...


"Querido amigo, no deseo que sus manuscritos rechazados constituyan una biblioteca tan copiosa como ésta."


"La atenderé en una hora."

"Ve por la tarde a casa de lord Stamford. Él te recibirá.


Tanto lujo deslumbra a Helen.


"Recuerdos de los países que he visitado. ¿Le gusta viajar?"

"Me gustaría, pero nunca he salido de Londres."


"La arena ardiente de Egipto le cautivaría."


"Esto me recuerda el color misterioso de Extremo Oriente."


"Se lo ruego, déjeme esta joya. ¡Es perfecta para llevar!"

"¡Qué ardor, miss Helen!"

"Entiendo que desea que interceda por su protegido."


"Los amigos de Helen Taylor son mis amigos."

"Vengo a implorar su protección contra una injusticia."

"Es el manuscrito de trabajó que ya le mostré. No tengo otro."


"Le quiero ayudar. ¿Por cuatro mil libras me cedería los derechos de su manuscrito?"

"...Entonces lo usaré como me parezca, incluso si prefiero verlo envuelto en humo..."

"No diga destruir, sino transformar. Es decir, cambiar el ideal por las cosas que cuentan en la vida."

"Escuche, hablemos en serio, como hombres de negocios."

"Amo a miss Helen Taylor. Váyase de Londres y su obra se estrenará."


"Tu obra se estrenará. Lo juro."


"En la distribución del drama que mañana ensayarán, miss Taylor tendrá sólo el segundo papel."


Muy lejos de los compromisos.


"Mi futura suegra o mi hermanastra. Herbert nunca me habla de su familia."


"Soy la esposa de Herbert Campbell."


"Amo a mi marido, pero no tema, me sacrificaré por su felicidad."


"Señora, perdóneme, yo no sabía..."


"Ésta es la copia de hice hace tiempo de la obra de Herbert. Él no conoce su existencia.

Le perdonaré mi vida perdida si esta obra se representa."

"Hay un amor humilde, que se sacrifica..."

"¿Quién se sacrifica... de su amor o del mío, que usted piensa que es el más fuerte?"

"Quien sabe llevar la carga más pesada."


Acabo de conocer a tu esposa. Ahora pienso que lo mejor será que no nos veamos más.

Te lo ruego, trata de olvidarme, como yo trataré de olvidarte. Helen.


Superando su dolor... Aplicada a su trabajo, Helen...


"El primer papel no te conviene. Será para Evelyna. Tú tendrás el segundo."

"¡No actuaré!"

"¡Menuda importancia, chicas! ¡Se cree una estrella!"

"Así que no ha sido sólo su talento la que la ha lanzado..."


"Yo he ocupado su puesto y ella no lo ha podido soportar."

"Le pido que venga enseguida. La señorita Taylor sufre una gran crisis de nervios."


"Suba a la oficina de Philipps. Allí encontrará a miss Helen Taylor en brazos de un adorador."


"Venía a reclamar mi manuscrito."

"Padre, ve a buscar el manuscrito de Herbert en mi camerino."


"Esta obra, dedicada a tu hermosa alma, ya no tiene razón de ser. ¡No eres la que yo creía!"

"Ya lo ve, milord. ¡No necesito su dinero para destruir mi obra!"


"Perdóneme, quiero reparar todo este daño. Soy su humilde esclavo."

Sacrificándose, Helen trocó su equívoca actitud. La gloria en letras de fuego no es sinónimo de felicidad.


ALMA DE ARTISTA DE WILLIAM HERBERT Teatro Nacional. Esta noche, a las 8.30, primera representación: Alma de artista.

Tragedia en cinco actos de William Herbert. Helen Taylor en el papel de Cornelia.

"Un autor desconocido, una gloria futura... Eso dicen."

"Señora, he cumplido la promesa que le hice: la obra de su marido se representará. Le mando un palco para esta noche.

Venga a verme entre bastidores después del primer acto. Crea, señora, que tiene usted toda mi simpatía. Helen Taylor."


COMEDOR

Carta de precios. Articulación con verduras.


Esa misma noche...

"Alma de artista."


La obra de su marido.

"Soñé sólo con gloria y el amor me esclavizó."


"Sed bendecido, oh vos, que protegéis las artes..."

Mi altar está al revés. Las cuerdas e mi lira están rotas, mi canto se extiende por doquier.

Junto a mí no veo más que sufrimiento. Digo adiós a la vida, suplicando a Edith que me perdone. Herbert.


"Todos los honores son vanos, lejos de tu sonrisa..."


"No habrá sido el canalla de tu marido, quien haya escrito una obra como ésta."

Al final del primer acto, el éxito era triunfal. Los críticos más duros hablaban de "obra maestra".


"Él pensaba que había destruido su obra. No sabía de la existencia de su manuscrito."


"Una obra genial, representada sin que lo sepa el autor... ¡Una hermosa historia!"

"La esposa del autor."


"Ya lo ve, Philipps: el éxito corona su bondad."

"Milord, nos ayudó a reparar una injusticia. Hemos actuado bien."


"Quiero que esté aquí cuando pronuncien su nombre. Miss Helen Taylor ha encontrado su dirección."

Por primera vez, Edith penetra en la miserable casa donde la pobreza de Herbert se ha refugiado.


"¡Los siglos sabrán de tu nombre, oh poeta!"


"¡Autor! ¡Autor!"


"¡Autor!"

"Hay que decir algo inmediatamente."


"Damas y caballeros, el autor, víctima de un accidente, agoniza."


"Quería hacerle bien y sólo le he hecho el mal."


"¡Ah, esos poetas...! Nunca hacen como los otros. ¡Morir una noche de estreno triunfal!"


¡Se ha salvado!


"Siempre tengo el oscuro papel de proteger a los artistas, así que...